Calçotada en casa rural en Girona, una fiesta en grupo

¿Por qué elegir nuestra casa rural para tu calçotada?

La tradición de la calçotada: la excusa perfecta para reunir al grupo

Hay planes que nunca fallan, y la calçotada en casa rural en Girona es uno de ellos. Cuando llega la temporada de calçots, entre enero y abril, el calendario se llena de mensajes, grupos de WhatsApp y ganas de reencontrarse. No es solo una comida: es una experiencia social profundamente arraigada en Cataluña, donde el fuego, la tierra y la buena compañía marcan el ritmo del día.

El ritual es sencillo pero poderoso: calçots asados a la llama, salsa romesco, carne a la brasa, vino y sobremesas interminables. Todo ello, lejos del ruido de la ciudad, en plena naturaleza. Por eso, cada vez más grupos buscan algo más que un restaurante: buscan un espacio privado donde la experiencia sea completa, sin prisas ni limitaciones.

Se dice que el descubrimiento de los calçots se debe a un agricultor de Valls apodado «Xat de Benaiges» (pronunciado «Chat»), quien, a finales del siglo XIX, quemó unas cebollas viejas en el fuego.

En vez de tirarlas las peló y probó, descubriendo que su interior era muy dulce y poco fibroso. Se dice que el mismo Xat de Benaiges ideó la salsa Salvichada, que acompaña a los calçots.

Como no hay datos documentados podríamos meterlo en el cajón de las leyendas.

El secreto de una buena calçotada en grupo

1. El dominio de la llama (no de la brasa)

A diferencia de una barbacoa normal, el calçot no quiere brasas suaves; quiere llama viva. El secreto es utilizar sarmientos (ramas de vid) o madera fina que genere fuego rápido.

  • En Can Micos: Nuestra barbacoa de gran capacidad permite crear ese fuego intenso necesario para que el calçot se tueste por fuera y se caramelice por dentro en cuestión de minutos. Si se hace a fuego lento, se cuece y pierde su textura.

2. El ritual del periódico y el reposo

Mucha gente comete el error de sacar los calçots de la parrilla y servirlos directamente. El gran secreto es envolverlos en papel de periódico en paquetes de 10 o 15.

  • Esto mantiene el calor y, lo más importante, permite que el propio vapor termine de cocinar el corazón del calçot mientras el grupo se acomoda en la mesa. ¡Ese reposo de 10-15 minutos es sagrado!

3. La salsa: El alma de la fiesta

Podéis comprarla, pero una calçotada auténtica en una casa rural merece una salvitxada casera. El equilibrio entre el tomate escalibado, el ajo asado, las almendras, las avellanas y el toque justo de ñora y aceite de oliva virgen extra es lo que hará que el grupo pida pan para rebañar hasta la última gota.

4. El «babero» y la falta de protocolos

Una calçotada es el único evento donde está bien visto acabar con las manos negras y la cara manchada de salsa.

  • El consejo pro: Asegúrate de que haya baberos gigantes para todos y porrones de vino de la zona de Girona. La clave del éxito es el ambiente distendido: comer de pie mientras se hacen los calçots o compartir largas mesas en nuestro jardín de Riudarenes.

5. La «segunda parte» del banquete

El calçot es el protagonista, pero no viene solo. El secreto es aprovechar ese fuego que ya ha bajado a brasa para cocinar la carne de proximidad: cordero, butifarra de la Selva y alcachofas.

  • Hacerlo todo en el mismo espacio exterior de la masía permite que el «chef» del grupo no se pierda la fiesta mientras vigila la parrilla.

6. El secreto definitivo: El «después»

¿Sabes cuál es el mayor error de una calçotada en grupo? Tener que coger el coche después. Tras el festín, la crema catalana y el porrón, el cuerpo pide una buena sobremesa frente a la chimenea o un paseo por el campo.

  • La ventaja Can Micos: Al alojaros en nuestra masía, el grupo puede disfrutar sin límites. Las 9 habitaciones con baño esperan para una siesta reparadora o para pasar una noche de risas sin preocuparse por la carretera.

Can Micos: el espacio perfecto para su calçotada en Riudarenes

Si está buscando el lugar ideal para organizar una auténtica calçotada en casa rural en Girona, Can Micos reúne todos los ingredientes clave para que el plan salga perfecto.

Ubicada en Riudarenes, esta masía destaca por su zona de barbacoa de leña cubierta, algo fundamental para garantizar la calçotada incluso si el tiempo no acompaña. Aquí no hay improvisaciones: hay espacio, infraestructura y comodidad para grupos grandes.

El jardín de más de 4.000 m² permite organizar la jornada sin estrecheces, con zonas diferenciadas para cocinar, comer, descansar y alargar la sobremesa. Ya sea un grupo de amigos, una reunión familiar o una celebración especial, en Can Micos puede disfrutar de un entorno privado y exclusivo, sin las limitaciones de un restaurante.

Además, la casa está preparada para acoger hasta 25 personas, lo que la convierte en una opción perfecta para grupos que buscan una experiencia completa de calçotada con alojamiento.

Comodidad total: 9 habitaciones con baño para un descanso sin preocupaciones

La masía dispone de 9 habitaciones con baño privado, lo que garantiza privacidad y confort para todos los huéspedes. Después de una jornada intensa —calçots, carne a la brasa, vinos y largas conversaciones— nadie tiene que preocuparse por coger el coche.

Este detalle, que puede parecer menor, es en realidad uno de los grandes diferenciales de elegir una calçotada en casa rural en Girona frente a otras opciones: seguridad, comodidad y la posibilidad de disfrutar sin límites.

Una ubicación estratégica entre Girona y la Costa Brava

Otro de los puntos fuertes de Can Micos es su localización privilegiada. Situada en Riudarenes, en la comarca de La Selva, ofrece un equilibrio perfecto entre naturaleza y accesibilidad.

Desde la casa, su grupo puede complementar la experiencia con múltiples planes:

Otro de los puntos fuertes de Can Micos es su localización privilegiada. Situada en Riudarenes, en la comarca de La Selva, ofrece un equilibrio perfecto entre naturaleza y accesibilidad. Desde la casa, su grupo puede complementar la experiencia con múltiples planes: rutas de senderismo por bosques mediterráneos como las del Parque Natural del Montseny, excursiones a la ciudad de Girona, a menos de 25 minutos, o escapadas a las playas de la Costa Brava en aproximadamente 30 minutos. Esto convierte la estancia en algo más que una comida: es una escapada rural completa, ideal para desconectar y aprovechar al máximo el fin de semana.

Esto convierte la estancia en algo más que una comida: es una escapada rural completa, ideal para desconectar y aprovechar al máximo el fin de semana.

Reserve su escapada rural en Girona: el plan que sus amigos no olvidarán

Organizar una calçotada en casa rural en Girona es apostar por un plan que combina gastronomía, naturaleza y convivencia. Y hacerlo en Can Micos significa tener todo controlado: espacio, comodidad y una experiencia pensada para grupos.

Si ya está visualizando esa mesa llena de calçots, risas y sobremesas largas… el siguiente paso es sencillo.

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También puede contactar directamente para disponibilidad o dudas:

  • Teléfono / WhatsApp: 608 807 263
  • Email: canmicos@yahoo.es

La casa se alquila de forma íntegra para grupos de 16 a 25 personas, con precios que varían según temporada y número de huéspedes , por lo que reservar con antelación en temporada de calçots es clave.

No lo deje para último momento. Consulte fechas y asegure su calçotada antes de que se llenen los fines de semana.